Opositar aparece en cualquier conversación sobre empleo público, pero pocas veces se explica qué implica en la práctica. Aquí tienes qué es exactamente, qué oposiciones puedes elegir en España en 2026 y cómo funciona el proceso de principio a fin.
Opositar es preparar y superar un proceso selectivo para conseguir una plaza fija como funcionario en la Administración pública española. El acceso es por mérito y capacidad: la plaza la consigue quien saca mejor nota en unos exámenes con temario oficial, sin entrevistas ni valoración de la experiencia previa. En una oposición solo cuentan los exámenes; en un concurso-oposición se suman además los méritos previos del aspirante. Según el cuerpo se entra con el título de ESO, con Bachillerato o con un grado universitario, y los sueldos de entrada van de 1.300 a 1.900 euros brutos al mes a 14 pagas.
¿Qué es opositar?
Opositar es preparar un proceso selectivo público para conseguir una plaza fija en la Administración. Quien lo supera se convierte en funcionario de carrera y ocupa una plaza en propiedad, que no depende de renovaciones ni de contratos temporales.
A quien prepara una oposición se le llama opositor. No es una situación laboral ni administrativa reconocida: es simplemente quien está en fase de preparación.
El sistema se apoya en dos principios recogidos en la Constitución: mérito y capacidad. La plaza la obtiene quien mejor nota saca, con un temario público que es el mismo para todos y unos criterios de corrección conocidos de antemano. No hay entrevista personal, ni currículum que valorar, ni contacto que ayude.
Cada convocatoria ofrece un número concreto de plazas y las consigue quien queda dentro de ese número. Por eso opositar no consiste solo en aprobar, sino en aprobar por encima de quienes se presentan contigo.
En este artículo hablamos del sistema de oposiciones tal y como funciona en España. Otros países tienen procesos parecidos, pero con normas propias.
¿Qué es una oposición y qué tipos de oposiciones existen?
Una oposición es el proceso selectivo en sí, es decir, el conjunto de pruebas que la Administración convoca para cubrir unas plazas concretas. Opositar es el verbo y la oposición es el proceso.
No todos los procesos funcionan igual. Existen tres sistemas de acceso y la diferencia entre ellos está en qué se puntúa para repartir las plazas.
Oposición
La plaza se decide solo por la nota de los exámenes.
Qué puntúa
Únicamente las pruebas del proceso selectivo. La experiencia previa no suma.
Dónde se usa
Es el sistema de acceso libre en los cuerpos de Justicia y de la Administración General del Estado.
Concurso-oposición
A la nota de los exámenes se le suman los méritos que ya tienes.
Qué puntúa
Las pruebas más los méritos baremados, como la experiencia en la Administración o determinadas titulaciones.
Dónde se usa
Habitual en promoción interna y en convocatorias autonómicas y locales.
Concurso
No hay exámenes. La plaza se decide solo por los méritos.
Qué puntúa
Experiencia, formación y titulaciones, según el baremo de la convocatoria.
Dónde se usa
Para funcionario de carrera solo cabe si una ley lo permite. Se ha usado en procesos de estabilización y es sistema propio del personal laboral fijo.
No lo confundas con el concurso de traslados. También es un concurso de méritos, pero no sirve para entrar: lo usan quienes ya son funcionarios para cambiar de destino.
Fuente: artículo 61 del Estatuto Básico del Empleado Público.
Antes de elegir oposición conviene comprobar una cosa: que cumples lo que se exige para presentarte. No todos los cuerpos piden lo mismo, y hay requisitos generales como la nacionalidad o la titulación que conviene revisar primero. Consulta todos los requisitos para opositar y comprueba tu caso concreto.
¿Qué oposiciones puedo elegir en 2026?
La Oferta de Empleo Público (OEP) 2026 se publicó en el BOE el 7 de mayo con 37.017 plazas, así que las cifras de este año ya son oficiales y no hay que trabajar con previsiones. Estos son los siete cuerpos que prepara Academia ADJ, con la titulación que se exige, el sueldo del puesto y las plazas aprobadas para cada uno.
| Cuerpo | Grupo | Titulación mínima | Sueldo bruto al mes | Plazas OEP 2026 |
|---|---|---|---|---|
| Administración de Justicia | ||||
| Auxilio Judicial | C2 | Título de ESO | 1.600 € a 2.000 € | 335 |
| Tramitación Procesal | C1 | Bachillerato o Técnico | 1.700 € a 2.400 € | 1.010 |
| Gestión Procesal | A2 | Grado universitario | 1.900 € a 2.800 € | 658 |
| Administración General del Estado | ||||
| Auxiliar Administrativo del Estado | C2 | Título de ESO | 1.300 € a 1.700 € | 1.450 |
| Administrativo del Estado | C1 | Bachillerato o Técnico | 1.500 € a 1.900 € | 2.300 |
| GACE | A2 | Grado universitario | 1.900 € a 3.000 € | 1.255 |
| Hacienda | ||||
| Agente de Hacienda Pública | C1 | Bachillerato o Técnico | 1.565 € a 2.200 € | 1.000 |
Entre los siete cuerpos suman 8.008 plazas de acceso libre en la OEP 2026.
Todas las plazas indicadas son de acceso libre, sin contar las reservadas a promoción interna. Sueldos en bruto mensual a 14 pagas: el extremo inferior corresponde a un funcionario de entrada sin antigüedad y el superior incluye trienios y complementos, como las guardias en los cuerpos de Justicia, que dependen del destino y no son universales.
¿No tienes claro cuál de estos cuerpos te encaja?Te decimos cuál se ajusta a tu titulación y al tiempo que puedes dedicarle al estudio.
Consulta el desglose completo de la OEP 2026 si quieres ver el reparto por administraciones y la comparativa con años anteriores.
Cómo funcionan las oposiciones: las 8 fases del proceso selectivo
Todas las oposiciones siguen la misma secuencia, desde que se publica la convocatoria hasta que tomas posesión de tu plaza. Lo que cambia de un proceso a otro son las fechas, el número de plazas y el contenido de los exámenes, nunca el orden de las fases.
Convocatoria oficial
La Administración publica las bases en el BOE con el número de plazas, los requisitos, el temario y el tipo de pruebas. A partir de aquí las reglas del proceso ya están cerradas.
Presentación de instancias
Te inscribes de forma telemática y pagas la tasa de examen. Solo puedes apuntarte dentro del plazo que fija la convocatoria.
20 días hábiles desde la publicaciónListas de admitidos
Se publica una lista provisional con quienes cumplen los requisitos. Si hay un error en tus datos tienes un plazo para corregirlo antes de que salga la lista definitiva.
10 días hábiles para subsanarExámenes
Se celebran las pruebas en la fecha y la sede asignadas. Según el cuerpo hay uno o varios ejercicios, normalmente tipo test y supuestos prácticos.
Entre 6 y 12 meses tras la convocatoriaNotas y lista de aprobados
El tribunal publica las calificaciones y la relación de aprobados ordenada por puntuación.
Adjudicación de destinos
Quienes han obtenido plaza eligen destino por orden de nota. Cuanto mejor sea tu puntuación, más margen tienes para acercarte a donde quieres vivir.
Curso selectivo o periodo de prácticas
Algunos cuerpos incluyen una fase de formación o de prácticas antes del nombramiento definitivo.
Toma de posesión
Firmas el nombramiento como funcionario de carrera y te incorporas a tu destino. La plaza pasa a ser tuya en propiedad.
De la publicación de la convocatoria a la toma de posesión suelen pasar entre año y medio y dos años. A ese plazo hay que sumarle el tiempo de preparación previo, que depende del cuerpo y de las horas que puedas dedicarle al día.
¿Qué implica opositar en el día a día?
Opositar implica sostener una rutina de estudio durante meses, con un temario cerrado que hay que dominar y unos exámenes que se convocan cuando la Administración decide, no cuando tú estás listo.
En la práctica se traduce en tres cosas: constancia para estudiar también los días malos, organización para encajar el estudio en la agenda que ya tienes, y concentración real, porque leer apuntes no es estudiar.
Nada de eso es innato y se trabaja con método. Lo desarrollamos en nuestro artículo sobre cómo preparar una oposición.
¿Puedo opositar sin dejar mi trabajo?
Sí. La oposición no exige asistencia a clase ni presencia en ningún sitio: solo tienes que presentarte al examen, que se celebra una única vez por convocatoria y normalmente en fin de semana. En la práctica, opositar no choca con tu horario laboral y no hace falta pedir excedencia ni reducción de jornada.
Lo que sí cambia al compaginar es el plazo. Estudiar menos horas al día no significa tardar lo mismo, significa tardar más. Por eso la decisión que más pesa no es cuántas horas puedes sacar, sino a qué cuerpo te presentas: un temario como el de Auxilio Judicial, con 26 temas, no se prepara en el mismo plazo que el de un cuerpo del grupo A2.
Opositar no es para todo el mundo
Opositar exige sostener el estudio durante meses antes de ver ningún resultado, y el sueldo de funcionario no llega hasta la toma de posesión. Si necesitas mejorar tus ingresos a corto plazo, o no puedes asumir incertidumbre sobre dónde vas a acabar destinado, puede que no sea el camino ahora mismo.
La respuesta depende de tu situación concreta: del tiempo que puedes esperar, del margen que tengas para elegir destino y de si la decisión es tuya o de otro. Lo analizamos cuerpo por cuerpo y caso por caso en si merece la pena opositar.
Para quien sí encaja, esto es lo que hay al otro lado.
Ventajas de opositar
Estabilidad laboral
Ni renovaciones, ni resultados de empresa, ni cambio de jefe. El puesto es tuyo mientras quieras conservarlo.
Sueldo previsible
Las retribuciones están fijadas por ley, con pagas extra y trienios que suben el sueldo cada tres años de servicio.
Conciliación real
Horarios regulados, con derecho a solicitar reducción de jornada o adaptación por cuidado de familiares.
Derechos laborales
Vacaciones, permisos y bajas no se negocian con nadie. Están recogidos en la norma y se aplican igual para todos.
Movilidad geográfica
Los concursos de traslados permiten cambiar de destino y acercarte a tu ciudad sin perder la plaza.
Preguntas frecuentes sobre opositar
Un opositor es la persona que se prepara un proceso selectivo para acceder a un puesto en la Administración pública. No es una situación laboral ni administrativa reconocida: no genera derechos ni obligaciones frente a la Administración. Se es opositor mientras dura la preparación, hasta conseguir la plaza o abandonar.
No. Para ser funcionario de carrera hay que superar un proceso selectivo. Sí se puede trabajar en la Administración sin serlo, como personal interino o laboral, pero esos puestos también se cubren mediante procesos de selección y no dan plaza en propiedad.
El funcionario de carrera tiene su plaza en propiedad con un nombramiento permanente. El interino ocupa el puesto de forma temporal, para cubrir una vacante o una necesidad del servicio, hasta que esa plaza se convoca y se resuelve. Las funciones pueden ser las mismas y la diferencia está en la estabilidad.
Sí, no existe ningún límite legal. Lo que manda es el calendario: dentro de una misma administración los exámenes se celebran el mismo día, tanto en los tres cuerpos de Justicia como en los tres de la Administración General del Estado. La combinación que funciona es cruzar administraciones, por ejemplo Auxiliar Administrativo del Estado y Auxilio Judicial, que además piden la misma titulación. Aun así conviene mirar las fechas, porque pueden caer muy cerca.
Las que quieras: no hay límite de intentos ni de convocatorias. Por norma general cada convocatoria empieza de cero y la nota no se arrastra de un proceso a otro. Hay excepciones: en cuerpos como GACE o Agente de Hacienda Pública, quien supera el primer ejercicio pero no el resto puede reservar esa nota para la convocatoria siguiente. Es algo que hay que comprobar en las bases de cada convocatoria.
Las plazas se adjudican por orden de nota hasta agotar las convocadas. Si apruebas pero tu puntuación queda por debajo del último aspirante con plaza, no obtienes plaza y tendrás que volver a presentarte en la siguiente convocatoria. Por eso opositar no consiste solo en aprobar, sino en quedar dentro del número de plazas ofertadas.
¿Por dónde empiezo?
El primer paso es elegir cuerpo, porque todo lo demás depende de esa decisión: el temario que compras, el tiempo que vas a necesitar y la convocatoria a la que te presentas. Para acertar hacen falta tres datos: tu titulación, las horas reales que puedes dedicarle y si te ata alguna localidad concreta.
Cuéntanos tu titulación, el tiempo que puedes dedicarle al estudio y dónde quieres acabar destinado. Te decimos qué cuerpo encaja contigo, cuánto tiempo necesitas para prepararlo y en qué punto está ahora mismo su proceso selectivo.
Llevamos más de 15 años preparando estas oposiciones. Una conversación, sin compromiso.Artículo escrito por:
Fundador de Academia ADJ
Hace 15 años, Javier vivió en sus propias carnes lo difícil que es opositar sin el apoyo de una academia, y se propuso unir al mejor equipo para ofrecer el material necesario, siempre actualizado y disponible en cualquier momento. Especialista en las Oposiciones de Justicia y de la Administración General del Estado.